Cultura – Prática social como objeto de investigação
Culture – Social practice as object of investigation


El discurso cívico en la escuela


Hoy en día uno de los aspectos más controvertido en distintos planos es el tema de la democracia, y en México en particular, éste toma dimensiones significativas por el proceso de transición que estamos viviendo. Cómo construir una cultura más democrática, cuál es el papel de la institución educativa, qué prácticas ejercemos de manera cotidiana, cómo las hemos significado, qué habremos de re-conocer como propio para poder decidir con que quedarnos y qué nuevas prácticas necesitamos. Este conjunto de interrogantes pensado en el ámbito de la práctica social, permite no sólo encontrar algunas respuestas posibles, sino sobre todo imaginarizar otras formas de nuestro ser en el mundo de lo social, inquietudes que enmarcan el horizonte que abre el deseo para indagar, para re-pensar y para compartir lo encontrado. El trabajo de indagación realizado, me permite hablar en torno a la forma en que los niños van conformando prácticas cívicas en el hacer cotidiano de la escuela. Esta exposición se sostiene en dos referentes teóricos: uno consiste en pensar la noción de ciudadanía como oficio y no como estatus; y el otro se refiere a concebir la educación cívica desde el derecho a la participación. Los datos empíricos se obtuvieron a través de registros de corte etnográfico en un salón de clases del cuarto grado de primaria, en una escuela en la Ciudad de México.
La exposición la hago en tres grandes apartados, en el primero se describirán algunos de los aspectos que caracterizan a la cultura política y la ciudadanía en México; en un segundo apartado se expondrán algunas consideraciones en torno a la necesidad de pensar la escuela como espacio de encuentro entre de distintas culturas y su papel en la formación de una subcultura política, y en un tercer aparado se mostrarán los datos más significativos encontrados en el trabajo de campo; lectura que permite construir la hipótesis de que la reglas que articulan las relaciones en el aula: a) dificultan el desarrollo de la autonomía y la comprensión crítica del papel de la regla y la norma, b) generan desconfianza con respecto a las instituciones sociales c) éstas se perciben como un poder central, abstracto, que irrumpe arbitrariamente para romper con la regularidad y el ordenamiento escolar

Introducción La democracia es una noción que no puede analizarse sin hablar de ciudadanía y educación política. Estas nociones resultan muy controvertibles y se han significado de diferentes maneras, razón por la cual asumo aquí, junto con Bárcenas Orbe (1992) que no pueden pensarse fuera de los contextos específicos en donde se han venido ejerciendo; por ello, están directamente vinculados con la tradición, es decir con la historia, y su comprensión requiere de un saber dóxico. En este sentido, no basta con que la sociedad decrete en sus ordenamientos que los individuos son ciudadanos con derechos y obligaciones. La ciudadanía es sobre todo un pensar-hacer arraigado en la esfera de los asuntos humanos, es un modo de ser en la realidad, que se va conformando en un hacer cotidiano estructurado en función de las instituciones sociales vigentes. La ciudadanía es una actividad práctica, es un oficio, no un estatus otorgado y por ende la educación política es un proceso de conformación permanente con base en el cual se construyen determinadas identidades sociales, es decir compartidas, en torno a una forma de hacer-pensar con respecto a los asuntos públicos (María Pía: 1992), es en el orden imaginario de las instituciones sociales en donde podemos identificar el sentido que la ciudadanía tiene para una sociedad determinada.
Con este marco de referencia podemos reconocer junto con Victoria Camps (1998,26-77) que hoy es indispensable recuperar la noción de ciudadanía desde una mirada reflexiva, volviéndonos a preguntar ¿de qué tipo de ciudadano habremos de hablar? Si la ciudadanía no es sólo una condición de derecho, sino una práctica política, la acción ciudadana implica la participación en un compromiso colectivo, en un compromiso cívico de deliberación colectiva sobre asuntos que afectan a la comunidad política, de tal manera que la política se entiende como el lugar en donde nos podemos reconocer como participantes de una comunidad. ¿Qué entender por